M.E.C.

Es una entidad religiosa inscrita en el Ministerio de Justicia de España, perteneciente a las Asambleas de Dios de España (FADE) e integrada en la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE) y el Consell Evangèlic de Catalunya (CEC).

Tiene su sede social en el distrito norte de la ciudad de Sabadell (Barcelona). Concretamente está situada en el populoso barrio de La Roureda, donde nunca antes, en sus 35 años de historia, había existido ninguna congregación evangélica (de hecho, no hay ningún otro local de culto de ninguna otra confesión religiosa).

Por ello, ésta es una tierra propicia para presentar el mensaje del evangelio de Jesucristo pues, desde que el Señor así lo dispuso, la Comunidad Cristiana de La Roureda, como obra pionera en este barrio, viene siendo una antorcha portadora de la luz, la paz, la esperanza y la verdad, a miles de personas necesitadas de conocer el amor de Dios; y esa luz la llevamos estando cerca de las personas, de sus necesidades, sus inquietudes,…con la ayuda del Señor y mostrando integridad entre nuestra fe y nuestro modo de vivir.

Algunos de los miembros de la congregación que desde niños crecimos en la barriada de La Roureda, hoy todavía residimos aquí y sentimos una carga especial que Dios ha puesto en nuestras vidas por estas personas, nuestros vecinos. Nos gozamos en el Señor al poder ver plantada aquí una iglesia que ofrece un testimonio vivo de Jesucristo.

De ahí la razón de ser de uno de nuestros lemas: “sirviendo a Dios en las familias y las personas”. Nuestro propósito, evidentemente, es servir a Dios, anunciar a Jesucristo a quienes no le conocen todavía, pero no tan sólo con palabras, sino con nuestras propias vidas, por medio del servicio al prójimo. Oramos para que las almas puedan comenzar una relación de amistad con Dios, y actuamos consecuentemente para que así sea. Por ello prestamos nuestra cooperación a la Comunidad en diversas áreas y promovemos proyectos de carácter cívico, cultural, humanitario, asistencial, benéfico ó social, entre otros.

Uno de nuestros dos objetivos prioritarios es proclamar el testimonio de Jesús hacia fuera, a través de los medios que el Señor vaya poniendo a nuestro alcance:

Internet, compartimos al mundo entero lo que Dios es y lo que Él hace desde nuestra página Web.

También, a través de la Radio, en el programa coloquio “En Tertulia” en Voz de Vida Radio, proclamamos las verdades de la Palabra de Dios, mediante un enfoque bíblico de la actualidad.

El evangelismo personal es un pilar básico en nuestra congregación. Desde que en otoño de 2003 Dios dispuso todas las cosas para que pudiéramos comenzar a dar testimonio cristiano llevando literatura cristiana casa por casa y por las calles de la ciudad, persistimos en ello hasta el día de hoy y, con Su ayuda, seguimos completando esta ardua tarea.

Nuestro segundo objetivo primario está enfocado hacia dentro y lo define claramente otro de nuestros lemas: “Una comunidad de amor y oración”. Como iglesia queremos edificarnos mutuamente unos a otros y fomentar una unidad genuina que proviene de la comunión con el Señor y no sólo de reuniones sociales (que también tienen su lugar). Deseamos que cada persona pueda conocer el amor del Señor, al ver cómo nos amamos unos a otros y por nuestro modo de caminar con Dios en el día a día.

Por eso es que damos suma importancia al estudio bíblico, para tener un fundamento doctrinal sólido y, al mismo tiempo, a las reuniones de oración, para permitir que el Espíritu Santo nos dirija en cada área de nuestras vidas.

Finalmente, damos gracias al Señor Jesucristo porque durante todo este tiempo Su mano nos ha estado fortaleciendo y respaldando. Le agradecemos por su fidelidad y ¡nos gozamos! porque hemos comenzado a ver fruto del trabajo realizado hasta ahora:

1º -Almas nuevas que vienen a la Casa del Señor para escuchar Su Palabra.

2º -Las vidas, de quienes aman a Dios, renovadas espiritualmente y experimentando crecimiento, por medio de la Palabra y por el poder de Su Santo Espíritu.

Todo por su gracia y su misericordia. ¡A Dios sea toda la gloria!